Salvavidas para la Coral Ciudad Musical
Alcaldía de Ibagué y Gobernación del Tolima trabajan en un plan para impedir que muera esta institución, que es patrimonio cultural del departamento.

El viernes de la semana pasada, un último recital fue ofrecido por los músicos de la Coral Ciudad Musical, agrupación que por más de 50 años ha llevado la bandera de nuestra identidad musical y que debido a la crisis económica que tiene azotados a todos los sectores económicos por cuenta de la emergencia por el Covid-19, llevó a que sus 34 músicos tuvieran que cerrar el local que por más de 30 años ocuparon en la carrera Cuarta de la capital tolimense.
Y es que, ante la imposibilidad de continuar pagando el arrendamiento del sitio a donde por tantos años los ibaguereños y turistas han podido acudir a deleitarse con las melodías de los temas tradicionales de nuestro folclor regional, los artistas, en su mayoría adultos mayores, se vieron obligados a entregarlo. Muchos de ellos, sin contar además con otro tipo de sustento para sus necesidades básicas.

Por esto, los gobiernos departamental y municipal lanzaron un salvavidas para que esta institución, que es patrimonio de la cultura ibaguereña y tolimense ante Colombia y el mundo, pueda continuar con su labor artística.
Alexander Castro, asesor y vocero del gobernador del Tolima Ricardo Orozco, y del alcalde de Ibagué, Andrés Fabián Hurtado, dio a conocer a los puntos base del acuerdo para rescatar a la Coral Ciudad Musical, que fue declarada patrimonio cultural de los tolimenses por la Asamblea Departamental.
En primer lugar, se ofrecerán contratos para que los músicos amenicen eventos de carácter oficial en Ibagué y el resto del departamento, «con el fin que puedan solucionar el problema de trabajo y, por ende, de alimentación. Este punto ya se comenzó a ejecutar y los integrantes de la Coral han comenzado a recibir recursos», precisó Castro.
En segundo lugar, está la definición de un sitio para sede de la agrupación musical que se está estudiando, que de acuerdo con lo indicado por el funcionario, se trataría de «un lugar en el museo panóptico, donde se podría integrar una programación musical y actividades artísticas y culturales para darle funcionamiento a este lugar». Sin embargo, aclaró que se puede llegar a acordar otro lugar.
Un último punto tiene que ver con un acuerdo con el Sena para brindarles a los artistas de la Coral Ciudad Musical una preparación en pedagogía, que les permita convertirse en instructores en instituciones públicas y privadas de la ciudad, con el fin de establecer semilleros de preparación de nuevos músicos, que se conviertan en la próxima generación de esta institución.
Así las cosas, en manos de las actuales administraciones ha quedado la preservación de esta institución cultural que espera en los próximos meses continuar preservando el legado cultural que ha caracterizado a nuestra región.




