
El Tolima continúa consolidándose como uno de los departamentos con mejores resultados en la reducción de víctimas fatales por siniestros viales en el país, gracias a la combinación de pedagogía, control, planeación territorial y trabajo articulado entre autoridades locales, entidades nacionales y comunidad educativa. Así lo confirmó el director de Tránsito y Transporte del Tolima, Miguel Bermúdez, quien explicó los avances y retos del departamento en materia de seguridad vial.
Según Bermúdez, el modelo implementado por la Gobernación se basa en información precisa, análisis técnico y proyección anticipada. “Con base en ello y con la información que nos da la Agencia Nacional de Seguridad Vial sobre accidentalidad, lo que pretendemos es anticiparnos, tomar decisiones y saber dónde debemos intervenir, dónde hacer control de velocidad, dónde pedir documentos, qué días y a qué horas. Y por supuesto, mucha pedagogía”, aseguró.
Pedagogía: la herramienta más poderosa
Una de las estrategias más fuertes del departamento ha sido el trabajo educativo en instituciones públicas y privadas. El Tolima cuenta con más de 1.800 sedes educativas, y hasta la fecha la Dirección de Tránsito ha visitado más de 800 de ellas.
Bermúdez detalla que el enfoque principal está en estudiantes de primaria, secundaria y, especialmente, en los grados noveno, décimo y once, con el objetivo de formar multiplicadores comunitarios.
“El año pasado certificamos a 40 coordinadores y rectores como formadores de formadores en seguridad vial, avalados por la Agencia Nacional. Esto nos permite que el mensaje no se quede solo en la charla, sino que se convierta en un proceso permanente dentro de los colegios”, señaló.
La próxima semana, además, se realizará un taller especial con todos los inspectores de movilidad y tránsito del departamento, con el fin de unificar criterios, actualizar normativas y fortalecer capacidades.
Trabajo en territorio: puerta a puerta y presencia constante en vías
Aunque la pedagogía es el eje más fuerte, el trabajo no se queda en las aulas. La Secretaría de Tránsito ha intensificado las acciones puerta a puerta en barrios, veredas y zonas rurales, buscando que las familias interioricen la importancia de la seguridad vial como un compromiso colectivo.
“Con los recursos que tenemos hacemos mucha pedagogía, pero también regulación y control. Nos unimos con la Policía de Tránsito porque queremos salvar vidas en las vías del departamento del Tolima”, afirmó Bermúdez.
Las acciones incluyen operativos de control de velocidad, verificación de documentos, acompañamiento en fechas críticas, controles a motociclistas, caravanas seguras y supervisión de corredores escolares.
El Tolima: primer puesto nacional en reducción de víctimas fatales
Uno de los indicadores más relevantes fue entregado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial:
El Tolima fue el departamento con mayor reducción de víctimas fatales por siniestros viales en Colombia durante todo el año 2024.
Este logro representó un cambio histórico, pues en años anteriores el departamento ocupaba posiciones críticas a nivel nacional, con altos registros de muertes y lesionados.
“Este reconocimiento refleja el trabajo que venimos haciendo. El Tolima engrosaba las cifras de mayor accidentabilidad y muertes; hoy demostramos que con articulación y compromiso es posible cambiar esa tendencia”, destacó Bermúdez.
2025: continuar, corregir y fortalecer
En 2025 el esfuerzo sigue y no se detiene. La estrategia está centrada en una operación conjunta entre:
- Las 47 alcaldías del departamento
- Secretarías de Gobierno municipales
- Secretarías de Tránsito locales
- Gobernación del Tolima
- Secretarías de Educación y Salud
- Organismos de gestión del riesgo
- Policía de Tránsito y Transporte
“Este año hemos continuado ese trabajo unidos, de manera mancomunada. Todos sumamos: alcaldías, municipios, secretarios de gobierno, secretarios de tránsito, nuestra Secretaría, la Gobernación, Educación, Salud, Gestión del Riesgo… todos en pro de la misión que nos mueve: salvar vidas”, enfatizó.
El desafío continúa
A pesar de los avances, Bermúdez reconoce que los retos no han terminado. El incremento del parque automotor, el crecimiento urbano, el uso masivo de motocicletas y la convivencia entre peatones y vehículos continúan generando desafíos que requieren presencia constante y un enfoque integral.
“Sin embargo —advierte— debemos aceptar que todavía enfrentamos situaciones complejas. La siniestralidad no desaparece de un día para otro. Pero sí podemos continuar reduciendo las cifras y evitar que más familias tolimenses sufran la pérdida de un ser querido.”




