
“Lo que importa es lo que estudias y no dónde lo estudias”, es lo que piensa Mark Schneider, director del Instituto de Ciencias de la Educación del Ministerio de Educación de Estados Unidos.
El experto que viaja por el mundo estudiando estrategias de educación y estuvo en Colombia, habló de la importancia de los programas técnicos y tecnológicos y un llamado a las instituciones educativas para formar en habilidades para la industria ya que considera que un título profesional no siempre es la única ruta para conseguir un mejor empleo.
Schneider, quien fue vicepresidente y miembro de los Institutos Americanos de Investigación, habló sobre las claves en la educación para que las personas consigan mejores trabajos, lo cual se viene deduciendo de evaluaciones de programas en intervenciones de educación para mirar qué realmente trae resultados en la educación. Identificar qué funciona para quién y por qué. Estos estudios según Schneider han evidenciado que la industria necesita personas con habilidades.
Estas son algunos de los conceptos más interesantes entregados por Mark Schneider:
Muchas de las maestrías no tienen valor en el mercado. Grados de un año o dos o certificados, por el contrario, tienen mucho mayor utilidad.
Todo lo que sabemos es que los estudios técnicos tienen mucho valor y los programas avanzados no son para todo mundo. Si pasas cuatro años en la universidad y te gusta arreglar cosas o construir, hay grados técnicos que tienen mucha más utilidad.
Muchas universidades son viejas y han hecho lo mismo por un largo periodo. Algunas hacen cosas que no funcionan por mucho tiempo. El mundo está cambiando. Hay que buscar que encaje lo que estas hacen y el mercado quiere.
Las instituciones que no se redirijan hacia el fortalecimiento de habilidades específicas para la industria podrían sufrir una disminución de la matrícula y una relevancia cada vez menor a medida que surgen nuevos medios para identificar y certificar habilidades que sustituyen lo general de un grado tradicional.
A medida que desarrollamos estos nuevos mecanismos de certificación, los empleadores pueden reducir su dependencia de los títulos, dejando el mercado abierto a organizaciones que no sean universidades.
Agregó, que muchos títulos profesionales tienen rendimientos más bajos que muchos otros de tecnología. Hay que evaluar cada programa para ver dónde es mejor el retorno de la inversión. Podrían ser títulos profesionales, pero también en tecnología.




