Volcán Puracé continúa en alerta naranja por actividad sísmica y emisiones de ceniza
El Servicio Geológico Colombiano reporta persistencia de sismos, desgasificación y señales asociadas a ceniza en la cadena volcánica Los Coconucos. Autoridades reiteran recomendaciones de prevención.

El volcán Puracé, ubicado en el departamento del Cauca y parte de la cadena volcánica Los Coconucos, se mantiene en estado de alerta naranja, de acuerdo con el más reciente reporte emitido este 6 de enero de 2026 por el Servicio Geológico Colombiano (SGC). La decisión obedece a la persistencia de cambios importantes en los parámetros monitoreados, entre ellos actividad sísmica asociada al movimiento de fluidos, emisiones de ceniza y liberación constante de gases volcánicos.
Según la entidad adscrita al Ministerio de Minas y Energía, desde la publicación del boletín extraordinario del día anterior y hasta el momento, se continúan registrando sismos de tipo Largo Periodo (LP) y pulsos de Tremor (TR), localizados principalmente bajo el cráter del volcán Puracé, a profundidades menores de un kilómetro.
Sismos y dinámica interna del volcán
El SGC explicó que este tipo de sismicidad está relacionado con la dinámica interna de los gases volcánicos y su liberación hacia la atmósfera. Dentro de las señales detectadas, tres estuvieron directamente asociadas a emisiones de ceniza, lo que obligó a emitir alertas preventivas a la Aeronáutica Civil de Colombia.
De acuerdo con el monitoreo, las columnas de ceniza se dispersaron principalmente hacia el occidente, siguiendo la dirección de los vientos predominantes, y alcanzaron alturas de hasta 350 metros sobre la cima del volcán. Estos episodios, aunque de corta duración, confirman que el sistema volcánico continúa activo y con capacidad de generar emisiones súbitas.
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Actividad en otros volcanes del complejo
Además de la actividad registrada en el Puracé, el informe da cuenta de sismos asociados al fracturamiento de roca, localizados principalmente bajo el volcán Piocollo, otro de los edificios volcánicos que conforman la cadena de Los Coconucos. Estos eventos se produjeron a profundidades entre 1 y 2 kilómetros y fueron catalogados como de baja magnitud.
El SGC también confirmó que se mantienen las emisiones de dióxido de azufre (SO₂) hacia la atmósfera, así como las altas temperaturas en la zona del cráter del Puracé, condiciones que han sido similares a las observadas en días anteriores. Estos parámetros están asociados a la salida constante de gases desde el interior del volcán.
En cuanto a los volcanes Curiquinga y Piocollo, se continúa observando desgasificación a través de grietas en sus cráteres, sin que hasta el momento se haya detectado emisión de ceniza en estas estructuras.
Qué significa la alerta naranja
El estado de alerta naranja indica que el volcán presenta cambios importantes en los parámetros monitoreados y que existe una probabilidad mayor de que se registren eventos eruptivos de baja a moderada magnitud. No obstante, el SGC aclaró que, mientras se mantenga esta alerta, la actividad volcánica puede experimentar fluctuaciones temporales.
“En algunos momentos la actividad puede disminuir respecto a días o semanas anteriores, pero esto no significa que el volcán haya retornado a un comportamiento estable”, precisó la entidad. Para que el nivel de alerta pueda descender a amarillo, se requiere un periodo prudencial de observación en el que se evidencie estabilidad sostenida y ausencia de cambios significativos en los diferentes parámetros evaluados.
Recomendaciones y seguimiento permanente
Ante este escenario, el Servicio Geológico Colombiano reiteró su recomendación de no acercarse a los cráteres de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, ni a sus zonas aledañas. Asimismo, instó a la ciudadanía y a las autoridades locales y departamentales a seguir de manera permanente la información oficial publicada a través de los boletines extraordinarios del SGC.
La entidad también enfatizó la importancia de acatar las instrucciones emitidas por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y los organismos territoriales de gestión del riesgo, con el fin de reducir posibles afectaciones a la población y a las actividades productivas de la región.
El monitoreo del volcán Puracé y del complejo Los Coconucos se mantiene de forma continua, mientras las autoridades científicas evalúan la evolución de este proceso volcánico, considerado uno de los más activos del suroccidente colombiano.




