Mi carta para la paz

Luego de tanto debate, de tanta polarización, de tantas cosas dichas por unos y otros, hoy los combatientes de las Farc se encuentran concentrados en las 27 Zonas Veredales Transitorias de Normalización, dos de ellas en el Tolima, en Planadas e Icononzo, a un poco más de 30 días de cumplirse el día D+180, día en el cuál las Farc deberán haber entregado el total de sus armas a la ONU y dejarán de existir como grupo armado para convertirse en un partido político.
Semejante acontecimiento ocurre sin embargo bajo un entendible escepticismo de los Colombianos, que se muestran ajenos al mismo, sin el entusiasmo que debería significar el solo hecho de desarmar a más de 6.000 combatientes. En lo personal no quiero marginarme de dicho hecho histórico y no quiero ser un simple observador de lo que pasa, tengo claro que lo que viene tiene y tendrá consecuencias importantes para todos, espero que sean más buenas que negativas y eso depende de la capacidad que tenga el país para asimilar ese nuevo escenario.
De ahí que uno de los grandes retos sea preparar las bases sociales para el postconflicto, pues la reintegración de los ex combatientes a la sociedad civil conlleva un enorme esfuerzo social del cual depende en buena parte que el proceso en realidad nos lleve a la reconciliación, y en este contexto la pedagogía y el aporte personal de todos es de vital importancia.
Con este fin hemos propuesto y venido promoviendo, desde diferentes instancias, el proyecto Mi Carta Para la paz, mediante el cual buscamos brindar una herramienta para desinstitucionalizar el conflicto, partiendo por reconocer en el otro al ser humano, que desde su orilla tiene expectativas, temores, sueños, y dispuesto a perdonar está en capacidad de comprometerse confiando en el compromiso del otro. La propuesta es sencilla, se trata de escribir una carta a puño y letra a ese otro Colombiano y expresarle con sinceridad esas ideas y sentimientos que le genera este momento que vive el país y del cual ambos son protagonistas, de esta manera establecer un diálogo más cercano, que reivindique esa condición humana de todos, y nos acerque a entendernos mejor, el receptor deberá contestarla recibiendo cada uno su respuesta. Esperamos a finalizar mayo llevar en primera instancia las 320 cartas para los 320 excombatientes reunidos en la zona veredal de Icononzo, es un grano de arena, es un aporte, esa es mi carta para la paz, usted quisiera escribir la suya?




