Docente de la UT es declarado persona no grata para la institución.

Por una conducta considerada como traición por parte del docente Alexander Martínez Rivillas, miembro del Concejo Superior en representación de los docentes, las organizaciones sindicales del plantel educativo han decidido comunicar a la opinión pública que les resulta persona no grata.
A Martínez, quien además es directivo de la Asociación Sindical de Profesores Universitarios (ASPU), en uno de los puntos del comunicado se le acusa de que su actuar político en representación del profesorado no es más que “política Barretista neoliberal”
El comunicado, que consta de cinco puntos pone también en tela de juicio su ética, actuar democrático y el cumplimiento de su deber al velar por los derechos colectivos, pues se le acusa también de oportunismo.
El comunicado completo redactado y socializado por la CUT y los sindicatos de la Universidad del Tolima es el siguiente:
DECLARACIÓN DE PERSONA NO GRATA AL DOCENTE ALEXANDER MARTÍNEZ RIVILLAS
La Central Unitaria de Trabajadores CUT Subdirectiva Tolima y sus organizaciones sindicales SINTRAUNICOL, ASEPCUT y SINTRAOFUT, en el marco de los principios de independencia y autonomía sindical nos permitimos simbólica y políticamente declarar PERSONA NO GRATA al docente y “líder sindical” ALEXANDER MARTÍNEZ RIVILLAS por ser traidor a los más genuinos intereses de la comunidad universitaria tras las permanentes declaraciones públicas en su condición de representantes profesoral al Consejo Superior sobre el asunto de la urgente aplicación de las medidas de reestructuración del personal administrativo. Los motivos por los cuales adoptamos esta decisión ante las siguientes consideraciones:
1. Promueve de manera permanente e insiste el apoyo al “Estudio Técnico” y respaldo en lo relacionado a la toma de medidas urgentes en la reestructuración del personal administrativo de la Universidad del Tolima, presentándose como inquisidor que propicia despidos y masacre laboral.
2. El actuar político del profesor y “dirigente sindical” es de apoyo a la política Barretista (sic) neoliberal, de aplicación de la regla fiscal, de reestructuración, eliminación de cargos, y de implementación de la política de privatización al interior de la universidad; posición mezquina que atenta contra los principios de estabilidad laboral, democracia sindical, solidaridad y fraternidad, garantes de la unidad de la clase trabajadora y de los objetivos fundamentales del quehacer de los sindicatos como forma organizativa de los trabajadores.
3. La postura de Martínez Rivillas, en su esencia, es antidemocrática y se asume como perseguidor y acosador de los intereses de los trabajadores universitarios. La “superioridad” con la que esgrime los argumentos excluyen la posibilidad de un dialogo abierto y plural. Aclaramos al docente en mención, que la construcción del proyecto universitario se realiza con la participación de todos los actores que hacen parte de la comunidad universitaria y NO implica una tarea exclusiva y protagónica de los docentes.
4. Presume de la ética como práctica coherente y respetuosa de lo público, aplicándola de manera sectorizada a trabajadores y salvaguardando los intereses de los docentes universitarios, acentuando la crisis financiera. Promueve el despido de trabajadores y simultáneamente propone plazo adicional a las cuantiosas deudas de los docentes con la UT. De esta manera afirmamos que NO es consecuente con lo que dice y hace.
5. Promueve la situación de incertidumbre, aprovechando el oportunismo para beneficiar incuestionables intereses mediante una falsa reestructuración o rediseño organizacional, viabilizando que la Institución se convierta en la próxima sede de campaña del directorio conservador (de aquí el afán de romper la planta de trabajadores, antes de inicio de ley de garantías). Finalmente, nuestros agradecimientos a los docentes del sindicato ASDUT que han expresado públicamente el rechazo al despido de personal como única salida para “superar la crisis” por la que atraviesa nuestra Institución.
LOS TRABAJADORES NO SOMOS RESPONSABLES DE LA CRISIS ESTRUCTURAL DE LA UNIVERSIDAD DEL TOLIMA.
La Universidad del Tolima es patrimonio educativo y cultural de los tolimenses, defendámosla con la movilización para evitar la masacre laboral.




