Nelson Germán Sánchez

A investigar “volteo de tierras”

 

Óptica periodística

Luis Álvaro Rincón Rojas, es un nombre que a los ibaguereños puede que no nos diga mucho, excepto porque ha sido protagonista los últimos días en los medios de comunicación por ser el primero de muchos alcaldes o ex alcaldes a quienes se espera llame la justicia por sus actos de corrupción, en lo que se conoce como el “volteo de tierras”. En este caso le tocó a ese ex alcalde del municipio de Mosquera, Cundinamarca.

Es decir, este hombre como muchos otros alcaldes, secretarios o directores de planeación municipal y concejales, se enriquecieron los bolsillos, permitiendo que algunas personas se beneficiaran con el cambio de uso del suelo propuesto por la administración municipal al concejo respectivo, en busca de hacer “ajustes” a los planes de ordenamiento territorial –POT-. Pero pensando no en la ciudad y su progreso si no en sus propias cuentas bancarias.

Es decir, lo que ya saben las autoridades, que hicieron estos personajes a lo largo y ancho del país, fue convertir de la noche a la mañana una franja de suelo de uso rural en urbano, semiurbano o extender la llamada cota de servicios, para irlos incorporando a la zona urbana o permitir cierto tipo de usos ya sea residencial, comercial o de servicios en algunos sectores.

Por esos “pequeños cambios” o “ajustes técnicos” al territorio municipal, un lote o predio según su metraje resulta valiendo de un momento a otro el doble o triple, de 500 millones a tres mil 500 de pesos y con la posibilidad de poder construir allí un conjunto residencial para seguir ganando gracias al cambiecito.

Dijo el Fiscal General, Néstor Humberto Martínez, que los POT, esos instrumentos de planeación se están utilizando es como mecanismo de corrupción y que hasta el momento tienen 31 investigaciones más sobre esta materia. Nos imaginamos que si Ibagué no está en la mira muy pronto estará en ese radar.

Es de recordar como desde hace por lo menos 15 años se empezó a hablar en Ibagué como desde la Alcaldía se benefició con el cambio en el uso del suelo a ciertas familias dueñas de predios, de minas, de constructoras, con el apoyo de miembros del Concejo y Planeación municipal. Una cosa que era evidente y de bulto para todo el mundo solo había que mirar hacia los cerros noroccidentales, hacia la zona del Vergel, Ambalá, La Gaviota, la zona sur por Boquerón o más recientemente vía al Totumo, Rovira, Aparco, Picaleña o el Salado.

Lo que hoy a algunos de esos enmascarados de técnicos les permite emerger y posar como nuevos constructores, resultar con compañías de leasing o venta de proyectos de vivienda, pero que en el pasado al parecer beneficiaron a poderosos,  a políticos y sus familias, con actos corruptos que disfrazaron de estudios para cambios en el uso del suelo, en busca de una supuesta apertura de modernidad al territorio para atraer inversión o generar ejes de desarrollo comercial dentro de la ciudad o habitacional en nuevas zonas. Pero que la Fiscalía ya descubrió hoy la verdad de tales propuestas.

A propósito y solo por curiosidad ¿Por qué no se ha cobrado plusvalía acorde con la ubicación de ciertos lotes que siguen desocupados y se les permite que operen como supuestos invernaderos, depósitos al aire libre o parqueaderos de menor clase?

Por eso, que bien que comience esa investigación y que se le siga pidiendo al Fiscal que haga la investigación pormenorizada de lo sucedido en Ibagué con su suelo y sus usos desde hace dos décadas hasta la actualidad. Las sorpresas serán muchas. El tiempo es el mejor testigo.

Deja tu opinion

Mira también
Cerrar
  • https://cloudstream2036.conectarhosting.com:7357/stream?type=http&nocache=14
  • Programación musical