
Una madrugada de pánico vivieron varias familias en la variante de Ibagué, luego de que un grupo de aproximadamente 150 hinchas del Deportivo Cali desatara disturbios y actos vandálicos mientras transitaban por la zona de regreso a su ciudad. El hecho terminó con un joven muerto y otro herido tras un enfrentamiento con un residente del sector.
El hecho ocurrió sobre la 1:00 a. m., cuando Michael Javier Martínez Díaz, propietario de una vivienda en la zona, se vio obligado a defenderse luego de que su hogar fuera atacado por los barristas, quienes ingresaron a su propiedad tras romper la cerca y amenazaron a su familia con piedras, machetes y otros objetos contundentes.
«Todo comenzó cuando escuchamos ruidos y los perros empezaron a ladrar. Al asomarme, vi que estábamos rodeados por un grupo de personas que ya habían saqueado la casa de un vecino y quemado una moto. Intentaron prender fuego a mi carro y, al ver el peligro, disparé para defendernos», relató Martínez Díaz.
Tensión y caos en la variante
Los disturbios no solo afectaron a la familia Martínez, sino también a otros residentes y negocios del sector. Según testigos, los hinchas intentaron incendiar varios vehículos y protagonizaron enfrentamientos con habitantes que intentaban proteger sus bienes.
Martínez Díaz, en medio del pánico, disparó en varias ocasiones, hiriendo a Yojan Javier Guevara Portilla, de 23 años, quien más tarde falleció. Otro hincha resultó lesionado.
«Ellos gritaban que si no les entregaba el arma, me matarían. Al final, la tiré, pero luego regresaron y amenazaron con asesinarme antes de irse», aseguró el residente.
Autoridades rechazan los hechos
El secretario de Gobierno de Ibagué, Leandro Vera, lamentó lo sucedido y cuestionó el comportamiento de los hinchas.
«Es frustrante que estos hechos se sigan presentando. No son hinchas, son delincuentes que generan caos y violencia. Solicitaremos explicaciones a la autoridad del fútbol en Bogotá que permitió su desplazamiento», expresó Vera.
Para controlar la situación, la Policía Metropolitana de Ibagué tuvo que desplegar a la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO), logrando restablecer la calma en la zona.
Las autoridades adelantan investigaciones para determinar responsabilidades en los disturbios y esclarecer los hechos que llevaron al fatal desenlace. Entretanto, los residentes del sector piden mayor seguridad y controles más estrictos para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.




