Cómo hacer firmar a los muertos

El tufillo a guerrilla, que otrora fuera tan repugnante, por terrorismo y narcotráfico, que fuera tan despreciado, ahora se nos volvió un fino aroma de pasillo en la Alcaldía de Ibagué. Ya desde el mismo despacho es el enjuague bucal con el cual se promulga el discurso mamerto que tanto daño le ha hecho al país y de la región en boca de las familias con los mismos apellidos de siempre en la política. Y que hoy por hoy se convirtió en la patente de corzo para darse el lujo de contratar el 92% del presupuesto a dedo, sin ningún criterio de planeación, pero sí, con todo un esquema de entregas de favores políticos a personas y empresas foráneas(desconocidos para ellos ¿no creo?, castigando el empleo local y resignando toda posibilidad de obtener, salvo alguna credencial firmada en el Caguán o las zonas veredales de transición, un trabajo con el Municipio, el IBAL, Infibagué, el Hospital San Francisco, la USI, bomberos voluntarios u oficiales.
Se pregunta uno acá en la lejanía si es que la Oficina de Anticorrupción de la Presidencia de la Republica solo funge para los de ruana -y claramente los actuales mandamases de la Alcaldía no la usan- ¿Cómo es posible que un señor que le coge la firma a los muertos para apropiarse de títulos de tierras de su propia familia, aún siga sin que nada le pase? Hasta cuándo las cárceles y los procesos se detienen como por arte de magia cuando se trata de personas tan cercanas al secretariado de las FARC. Ya una vez le engavetaron y luego sin explicación alguna le archivaron todas las diligencias y solo una voz en el pasillo oscuro de un connotado edificio, se atrevió a decir en baja voz que era por seguridad nacional. Como si fuera un juez gringo protegiendo al delincuente por razones poco claras para los de a pie.
Aún queda en el recuerdo de los cajamarcunos de cuando era Gobernador, o es que para todos no fue claro que con maquinaria de la Gobernación, con combustible de la alcaldesa de otrora y con operarios del frente 21 se destruyeron los nacimientos de varios ríos con el firme propósito de tener una vía expedita para llevar secuestrados hacia el Cañón de las Hermosas. Espero que quede vivo alguno de los miembros de la ONG que denunció en su momento con pruebas, ojalá no estén todos muertos o trabajando hoy en la Alcaldía, y se pudiera revivir este tema pues es denigrante que ahora venga a decir que él es el defensor del agua, pero no se pronunció sobre los nexos de su hermanito con la mina ilegal de Ataco, y que siendo dignatario envió al Gordo Arciniegas a buscarle la caída por haber osado detenerle la maquinita que iba para la mina que financia campañas por debajo de la mesa. ¿Esos son los adalides de la verdad? ¿De la pulcritud? ¿Solo es delito si lo hacen terceros, pero es virtuoso si lo hacen ellos?
Que profunda vergüenza patria que gente buena este en las cárceles o huyendo y campeones de la trampa y la argucia sean hoy quienes ejercen funciones públicas, que en esta retorcida sociedad de valores invertidos quedemos en manos tan incorrectas, pero que encima de todo posan de pulcros y tapan con celo de gato las historias de miedo que los han rodeado desde que nacieron en cunas de oro, pues hasta su triciclo tuvo placa oficial y toda la vida se amamantaron de los presupuestos oficiales y desangraron el erario impunemente.
La única pregunta que me hago en este naciente verano Neyorkino es ¿hasta cuándo despertará la sociedad ante tanto esperpento?



