Ex Dj de discomóvil de los 90 deberá pagar cárcel por millonarias estafas por venta de bienes e inversiones falsos
El presunto estafador en Tolima, identificado como Carlos Alberto Ríos Bassil, deberá cumplir medida de aseguramiento en centro carcelario tras ser señalado de engañar a por lo menos 18 personas en Ibagué entre 2023 y 2025.

De acuerdo con la Fiscalía General de la Nación, el acusado habría tejido una compleja red de fraudes que dejó pérdidas superiores a 382 millones de pesos mediante la venta ficticia de bienes, vehículos y promesas de inversión para eventos que nunca se realizaron.
Las investigaciones adelantadas por el ente acusador revelaron que Ríos Bassil ofrecía supuestas oportunidades de negocio, respaldadas con promesas de compraventa y documentos falsificados que daban apariencia de legalidad a las transacciones. Las víctimas, confiando en la formalidad del proceso, entregaban grandes sumas de dinero como anticipo para concretar la adquisición de propiedades o participar en proyectos lucrativos.
Fraudes con propiedades y automóviles en Ibagué
La Fiscalía estableció que, bajo su esquema de engaño, siete personas fueron estafadas con la venta de un inmueble que no le pertenecía. El bien estaba, en realidad, a nombre de su hermana, y la transacción nunca llegaba a escriturarse, dejando a las víctimas sin dinero ni propiedad.
En otro caso, el presunto estafador en Tolima habría convencido a cuatro personas de aportar más de 50 millones de pesos para cubrir una póliza de seguro relacionada con un concierto supuestamente destinado a recaudar fondos para una campaña política. Sin embargo, el evento jamás se realizó, y el dinero desapareció sin dejar rastro.
La situación se agravó cuando el día del concierto inexistente, Ríos Bassil aprovechó la confianza de uno de los afectados para solicitarle su vehículo, avaluado en 35 millones de pesos, prometiendo devolverlo una vez terminara el evento. El carro nunca fue regresado, y más tarde se comprobó que el procesado lo vendió ilegalmente a un tercero.
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Supuestas conexiones falsas con funcionarios públicos
El presunto estafador en Tolima también habría extendido su accionar delictivo simulando tener influencias dentro de la Alcaldía de Ibagué y la Gobernación del Tolima. Bajo este argumento, lograba convencer a ciudadanos de entregarle vehículos y otros bienes, con el pretexto de utilizarlos en trámites institucionales o proyectos oficiales. Posteriormente, comercializaba los automotores sin autorización de sus dueños, multiplicando el número de víctimas en la región.
Las evidencias recopiladas por la Unidad de Estafas de la Seccional Tolima incluyen registros de transferencias bancarias, mensajes, contratos privados falsificados y testimonios de las personas afectadas. Todo apunta a que el procesado actuaba con premeditación, engaño y abuso de confianza, empleando discursos persuasivos y documentación alterada para sustentar sus falsas promesas de negocio.
Fiscalía imputa cargos y juez ordena prisión
Durante la audiencia de imputación, la fiscal del caso le atribuyó a Carlos Alberto Ríos Bassil los delitos de estafa simple, estafa agravada y falsedad en documento privado. El acusado aceptó su responsabilidad en todos los cargos, lo que refuerza las pruebas en su contra.
Ante la gravedad de los hechos y el número de víctimas, un juez de control de garantías determinó imponerle medida de aseguramiento en centro carcelario, considerando que su libertad representaba un riesgo para la comunidad y para el proceso judicial en curso.
La captura fue ejecutada por funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) con apoyo de la Policía de vigilancia y el Ejército Nacional en un operativo realizado en la ciudad de Ibagué, donde el señalado fue sorprendido sin oponer resistencia.
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Un golpe contra la estafa en el Tolima
Con este resultado judicial, la Fiscalía reafirma su compromiso en la lucha contra los delitos de estafa en Tolima, un flagelo que continúa afectando a decenas de ciudadanos mediante falsas promesas de inversión y negocios inexistentes. El caso de Carlos Alberto Ríos Bassil se convierte en un precedente para advertir a la población sobre la importancia de verificar la autenticidad de las transacciones comerciales y de denunciar oportunamente cualquier intento de fraude.




