
Las nuevas tecnologías han desequilibrado la balanza entre los medios de comunicación, hoy las redes, la Internet y sus variedades se imponen en distintos frentes del mundo como una prioridad, pero todos estos mecanismos, incluso los medios comunes siguen teniendo un costo adicional, la Radio siempre se impone en el mundo por su calidad, competencia y gratuidad.
La radio sigue siendo, además, el medio de comunicación más usado en todo el mundo. Esta capacidad de llegar al mayor número de público posible la convierte en una herramienta indispensable para dar forma a la experiencia de la sociedad en la diversidad, y es el escenario perfecto para que todas las voces se expresen libremente, se sientan representadas y puedan ser escuchadas.
Las emisoras de radio deben servir a comunidades diversas, ofrecer una amplia variedad de programas, puntos de vista y contenido, y deben reflejar la diversidad de audiencias en sus organizaciones y operaciones.
La radio es un medio potente, adecuado sobre todo para llegar a las comunidades más remotas y a las vulnerables. La radio estimula el debate público y permite una participación igualitaria, independientemente del nivel educativo de los oyentes.
Asimismo, la radio desempeña un papel fundamental en la comunicación en situaciones de emergencia y en las operaciones de socorro en casos de desastre.
Miles de emisoras tradicionales en el mundo siguen imponiendo su criterio y superando los obstáculos que le imponen las nuevas alternativas tecnológicas para salir avante ante la alta competencia de la inmediatez.




