
Se trata de José Ignacio Palma, ibaguereño de 38 años, que tiene antecedentes por el tráfico de drogas en territorio italiano, en donde pagó su condena. Actualmente vivía en España, donde llevaba doble vida de excesos y deporte.
En la ciudad de Badajoz en España, este tolimense, tenía multas por “conducción temeraria y resistencia a la autoridad”. Pero en Valencia, fue investigado por la Policía Nacional, luego de la muerte de una prostituta, siendo sindicado de haber estado por última vez con la mujer, en un prostíbulo de la capital del Turia.
La muerte de esta mujer se dio en extrañas circunstancias, que al parecer podrían estar asociadas a consumo de drogas, luego que las autoridades manifestaran que tuvo convulsiones y José Ignacio se fue del lugar de manera precipitada.

En el caso de la desaparición de Marta Calvo, el colombiano está señalado de haber organizado una “fiesta blanca” de contenido sexual, toda vez que cumplía años el día 8 de noviembre.
Este miércoles 4 de diciembre José Ignacio Palma, se entregó antes las autoridades de la Guardia Civil, confesando que la descuartizó y la arrojó en contenedores.
Según los reportes de la Policía española, este hombre había confesado inicialmente que mató y desmembró a la joven de 25 años y arrojó las partes del cuerpo en diferentes contenedores. Posteriormente, ha sostenido que la joven murió tras mantener relaciones sexuales y se deshizo de su cadáver. Al parecer, la madre lo convenció para que se entregara.

Palma, no contaba con un trabajo fijo, pero llevaba un alto nivel de vida y solía viajar por Europa. Los investigadores creen que se dedicaba al tráfico de drogas y manejaba varios números de teléfonos. También mantenía buena relación con su madre, residente en Palma de Mallorca.




