
La Alcaldía de Ibagué oficializó la entrega de dos busetones al INPEC, con una inversión que supera los $1.127 millones de pesos, destinados al traslado de personas privadas de la libertad en el Coiba de Picaleña. La entrega, celebrada como un gesto de cooperación institucional, también deja sobre la mesa interrogantes sobre la ejecución presupuestal y las prioridades del gasto público en materia de seguridad.
El secretario de Gobierno, Francisco Espín, sostuvo que la administración municipal busca “fortalecer la seguridad y el trabajo articulado con las entidades del Estado”. Con tono enfático, Espín señaló:
“Estos vehículos tienen lo último en tecnología y seguridad. Hacen parte del compromiso de hermanamiento entre el INPEC y el municipio. Para la Alcaldía de Ibagué, bajo el mandato de nuestra alcaldesa Johana Aranda, es un gusto apoyarlos y fortalecer su labor en beneficio de la seguridad de la ciudad”.
Sin embargo, la entrega no ha pasado inadvertida en los círculos políticos locales, donde algunos sectores cuestionan el destino de recursos que podrían haberse enfocado en necesidades más apremiantes, como la infraestructura carcelaria o los programas de resocialización.
Le puede interesar: «Levantó su manito y le dijo adiós a un helicóptero, como los niños» Así fue el último adiós de Omaira – Don Tamalio
Desde el INPEC, el director del Coiba, Camilo Martínez, reconoció la importancia del apoyo, resaltando que este tipo de convenios no solo mejoran la operatividad, sino que también salvan vidas:
“Gracias a la disposición de la alcaldesa, hoy recibimos estos busetones totalmente nuevos, que cumplen con todas las condiciones mecánicas y de seguridad para el traslado de las personas privadas de la libertad, pero sobre todo, para salvaguardar la vida de nuestros funcionarios. Este tipo de convenios fortalecen la institucionalidad y nos permiten cumplir labores que el presupuesto muchas veces no cubre”.
El funcionario también subrayó los avances logrados gracias al trabajo conjunto con la administración local, mencionando obras de cerramiento perimetral y apoyo logístico que, según él, han permitido “mejorar la seguridad en un entorno cada vez más complejo”.
Le puede interesar: Nos suena la aspiración de Jaime Yepes a la Cámara de Representantes: concejal Javier Mora – Don Tamalio
Una inversión en seguridad o un símbolo de desequilibrio presupuestal
La Alcaldía entrega busetones al INPEC en medio de un panorama de tensiones políticas y cuestionamientos sobre la priorización de recursos en Ibagué. Si bien el gesto fortalece la cooperación interinstitucional, también reabre el debate sobre la gestión del presupuesto municipal y la eficacia de las inversiones en materia carcelaria.
En una ciudad donde los problemas de hacinamiento, inseguridad y déficit de inversión social siguen siendo críticos, esta millonaria entrega invita a reflexionar sobre el equilibrio entre la seguridad institucional y la responsabilidad social.








