Líder comunitaria de Venadillo relata fuerte cruce con el representante Gerardo Yepes en plena emergencia
Lo que comenzó como una jornada de asistencia humanitaria tras el devastador desbordamiento de la quebrada Galapo, terminó convertido en un tenso episodio político en Venadillo.

La líder comunitaria Claudia Bonilla, reconocida por su trabajo social en distintos barrios del municipio, reveló en una entrevista con Tamalio Noticias 5 AM detalles inéditos del enfrentamiento verbal que sostuvo con el representante a la Cámara Gerardo Yepes, quien llegó al sector afectado en las primeras horas del día, justo cuando las familias contaban pérdidas totales.
La tragedia dejó decenas de viviendas inundadas, enseres destruidos, animales arrastrados por la corriente y pérdidas económicas incalculables. Entre tanto dolor, la presencia del congresista —quien llegó acompañado de su equipo político— generó molestia en varios habitantes, pero fue Bonilla quien protagonizó un cruce directo de palabras que hoy despierta un debate sobre la relación entre la gestión política y la atención de emergencias.
Una madrugada de angustia y destrucción.
La líder relató que el desbordamiento ocurrió de manera súbita. La quebrada Galapo, alimentada por una lluvia intensa y localizada, incrementó su caudal en minutos, arrastrando consigo todo lo que encontraba a su paso.
“Fue angustiante. La gente gritaba pidiendo ayuda, muchos salieron solo con lo que tenían puesto. La corriente se llevó colchones, ropa, electrodomésticos, muebles… Una señora me dijo que perdió más de cien pollos que tenía listos para vender. Eso es pérdida total para una familia humilde”, contó Bonilla.
Los sectores de Pueblo Nuevo, Turumala parte baja, Lorenzo Urueña, El Chircal y Caracolí fueron los más afectados. La líder aseguró que desde las primeras horas ya estaba en terreno coordinando con la administración municipal la entrega de ayudas iniciales, al tiempo que comerciantes y vecinos se unían voluntariamente para apoyar a los damnificados.
La llegada del representante y el ambiente tenso
En plena operación de asistencia apareció el representante Gerardo Yepes. Su llegada no pasó desapercibida: vestía una camiseta alusiva al lema “Buenos Tolimenses”, ampliamente reconocido por la comunidad como símbolo de su línea política. Llegó acompañado de varias personas y asesores.
Este detalle, aparentemente menor, generó incomodidad entre los afectados.
“La gente estaba sin dormir, mojada, con el alma arrugada por lo que había pasado, y ver llegar a un político con una camiseta de campaña… eso dolió”, dijo Bonilla.
Fue entonces cuando la líder decidió acercarse al congresista para reclamarle de frente. Según su testimonio, no fue un impulso emocional sino una conversación que había esperado desde hace años, desde que lo apoyó en campaña en 2018 y 2022.
“Usted no volvió, representante”: el comienzo del cruce. Bonilla explicó que cuando se acercó a saludarlo, el representante no la reconoció de inmediato, lo cual generó la primera chispa del choque verbal.
“Me mira y dice como: ‘¿Y usted quién es?’ Eso me dolió. Porque yo puse el carro, puse la casa, puse mi tiempo en campaña. Yo no cobré un peso. Hice más de lo que muchos hacen en política. Y que no se acuerde… eso molesta a cualquiera”, relató.
La líder afirmó que su intención era recordarle que los barrios afectados llevan años reclamando inversión del Gobierno Nacional. “Vengo a decirle de frente que necesitamos obras, necesitamos inversión, necesitamos que usted vuelva. Desde las elecciones no lo veíamos. Venadillo necesita gestión”, le expresó. Según ella, la respuesta del congresista fue evasiva y poco receptiva.
“Me dijo: ‘Eso es que el alcalde no nos gestiona la plata’. Ese comentario fue lo que prendió a la gente”, aseguró.
La comunidad interviene: abucheos y reclamos colectivos. En ese punto, la conversación dejó de ser privada. Los habitantes que estaban alrededor comenzaron a reaccionar, algunos apoyando el reclamo de Bonilla y otros recordando la ausencia del representante en épocas de necesidad.
En videos grabados por los mismos habitantes se escucha a ciudadanos decir cosas como:
“¡Eso no es venir a ayudar, eso es venir a hacer política!”, “¡La gente lo perdió todo, hombre!”, “¡Aquí no queremos fotos, queremos soluciones!” La presencia de un sacerdote, concejales y miembros de la comunidad dio fe de que la discusión, aunque subida de tono, no se tornó agresiva ni fue iniciada con groserías, según la líder.
“Yo no usé una sola palabra grosera. Se lo dije frente al padre, frente a concejales, frente a la comunidad. Lo que pasa es que la gente está cansada”, aclaró.
¿Ayudas politizadas? La versión de la líder
Uno de los rumores que circularon horas después señalaba que el congresista había llegado con un camión lleno de mercados y que, debido al reclamo de Bonilla, decidió devolverse sin entregarlos. La líder negó rotundamente esta versión. “Eso es una mentira enorme. Si alguien dice que él traía mercados, que ponga la mano sobre la Biblia. Yo estaba ahí desde antes de que él llegara. No había ningún camión, no había mercados. Nadie trajo nada”, explicó.
El único apoyo que llegó esa mañana fue el de la Gobernación del Tolima, a través de Gestión del Riesgo, luego de que el noticiero mostrara en vivo la gravedad de la emergencia.
La acusación política: “Usted es de los verdes”
Otro de los momentos tensos se dio cuando un integrante del equipo del representante insinuó que Bonilla hacía parte de un movimiento político verde, enemigo de su sector. La líder reaccionó de inmediato.
“Eso sí que no. Yo no soy verde, ni azul, ni roja. Yo trabajo por la comunidad. Y los resultados están ahí: cuando entré al programa social estábamos en el puesto 45, hoy Venadillo es segundo en todo el departamento. ¿Eso qué tiene de político?”, dijo durante la entrevista.
Según relató, este señalamiento buscaba desacreditar su reclamo ante la comunidad.
“Es muy fácil decir que uno es de otro partido para no escuchar lo que uno tiene para decir. Pero yo me sostengo: el reclamo que hice lo hago como ciudadana, como líder y como mujer que apoyó a ese mismo representante”, afirmó. El trasfondo del reclamo: ausencia, gestión y abandono
Bonilla insistió en que el reclamo no fue personal, sino producto de una molestia colectiva que se ha venido acumulando por años. “La gente siente que en campaña todos vienen, pero cuando se trata de obras, de vías, de drenajes, de ayudas, nadie aparece. Y Venadillo, siendo parte del Tolima, merece inversión del Gobierno Nacional”, puntualizó.
La emergencia reavivó viejas heridas: obras prometidas, recursos anunciados y proyectos que nunca se materializaron. Para los habitantes, la llegada del congresista despertó un malestar profundo, pues esperaban ayudas técnicas y no presencia política.
Un llamado al respeto por el dolor ajeno
La líder finalizó su intervención con un mensaje directo:
“No se puede hacer política con el dolor de la gente. Si alguien quiere venir a ayudar, bienvenido. Pero que sea ayuda real, no fotos, ni camisetas”. Pidió que la Gobernación del Tolima mantenga el acompañamiento en los próximos días, especialmente porque muchas familias quedaron sin nada.
“Esto apenas empieza. La gente necesita soluciones, no peleas. Pero yo sí tenía que decirle la verdad de frente. Y si no se la digo yo, ¿quién?”, concluyó.



