Negocios nocturnos de Ibagué están sometidos a los cierres totales y robos constantes
Los bares y discotecas están lejos de tener una reapertura gradual, al menos así lo ha dado a entender el Presidente Iván Duque con el no regreso a la “vida social”. Mientras tanto el camino a la quiebra es inminente para este sector.

Desde el inicio de la cuarentena cada uno de los negocios que se dedican al comercio de licores, unido a la fiesta constante de los fines de semana, han tenido que cerrar sus puertas, sin ningún tipo de alternativa, debido a la exposición que se podría generar entre los visitantes a estos lugares.
Desde el Gobierno Nacional, se ha recalcado el distanciamiento y la no “vida social”, generando que este tipo de comercio deba cerrar sus puertas ¡quién sabe hasta cuándo!… Adicional a ello en muchas locaciones se vienen generando robos constantes por parte de los ‘picaros’ que aprovechan la soledad.
Un reflejo de la problemática, se evidenció en la viejoteca, el Kanal del Tiempo, en donde los ladrones hicieron de las suyas, saqueando algunos elementos en medio de la cuarentena. Esta discoteca está ubicada en la calle 60 con avenida Mirolindo.
Si hablamos de cierres totales, nos trasladamos a la discoteca ‘Full 80’s Ibagué’, que anunció de manera triste en sus redes sociales: “nuestra historia ha terminado”, tal como ha sido el camino que han tomado muchos negocios en la Capital Musical.
“Fueron 22 meses de rumba ochentera en donde amigos y familias enteras tuvieron la posibilidad de trasladarse en el tiempo y disfrutar de las rumbas de aquellas épocas. No decimos adiós sino hasta luego, esperamos volvernos a ver pronto, todos con la mejor actitud, con una nueva normalidad que sabemos la vamos a adoptar de la mejor manera para que al reencontrarnos podamos disfrutar mucho más de la compañía del otro”, destacó el propietario en sus redes sociales.
Lamentablemente esta es la historia de muchos bares y discotecas que hoy toman su trago más amargo y les ha dejado un guayabo profundo a todos sus clientes, con una nostalgia que refleja el deterioro en los negocios nocturnos de Ibagué.




