Ocho días de incendio: más de 500 hectáreas han sido consumidas por las llamas en Coyaima
La emergencia ambiental completa más de una semana sin ser controlada. Comunidades indígenas aseguran que el fuego ha destruido bosque seco tropical, cultivos y zonas de reserva en al menos siete sectores del municipio, mientras esperan mayor apoyo institucional para enfrentar la tragedia.

La crisis ambiental que enfrenta el municipio de Coyaima sigue agravándose. El incendio forestal que afecta el resguardo indígena Meche San Cayetano ya completa ocho días de actividad ininterrumpida y, según estimaciones realizadas por las comunidades que permanecen en la zona, entre 500 y 550 hectáreas de bosque seco tropical, áreas de protección ambiental y cultivos han sido consumidas por las llamas.
La emergencia mantiene en alerta a las comunidades indígenas y campesinas de la región, que desde el pasado 30 de julio han tenido que organizarse para combatir el fuego con herramientas manuales, ramas y bombas de espalda, ante la dificultad para acceder con equipos especializados a una zona caracterizada por su compleja topografía y las altas temperaturas que superan los 46 grados centígrados.
Jesús Moncaleano, gobernador indígena del resguardo Meche San Cayetano y exalcalde de Coyaima, explicó que el incendio se originó nuevamente en sectores como Guadalito y Jabonera, los mismos corredores donde hace dos años se registró una de las emergencias forestales más graves del sur del Tolima, cuando más de 1.500 hectáreas resultaron afectadas.
El dirigente señaló que el fuego avanzó rápidamente por la parte alta de la montaña hasta ingresar nuevamente al territorio indígena, donde las comunidades permanecen desde hace varios días intentando evitar que las llamas lleguen a las viviendas y a nuevas zonas de reserva ambiental. «Coyaima históricamente ha sufrido este tipo de emergencias por las intensas temporadas de verano. Hoy tenemos alrededor de siete sectores afectados. Solo anoche eran tres los focos principales, pero el incendio sigue avanzando y no podemos establecer con precisión hasta dónde llegará si no recibimos más apoyo», expresó Moncaleano.
Aunque todavía no existe un informe técnico que determine las causas del incendio, el gobernador indígena manifestó que no se descarta la intervención humana y recordó que en esta época del año aumenta considerablemente el riesgo de conflagraciones debido a las altas temperaturas y a diversas actividades agrícolas que se desarrollan en la región. «No podemos asegurar cuál fue el origen porque eso deberá determinarlo la investigación correspondiente. Lo único que sabemos es que el incendio volvió a iniciar en el mismo corredor donde ocurrió hace dos años. No descartamos manos criminales, pero tampoco podemos responsabilizar a nadie sin pruebas», sostuvo.
Durante las jornadas de combate contra el fuego, cerca de 68 personas, entre habitantes del resguardo y miembros del Cuerpo de Bomberos de Coyaima, han participado diariamente en las labores de contención. Sin embargo, las condiciones climáticas, el humo, la fuerza del viento y el difícil acceso al terreno han impedido controlar completamente la emergencia.
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Incluso, durante una de las jornadas nocturnas, las autoridades comunitarias tuvieron que suspender temporalmente las labores para evitar una tragedia mayor, luego de que un bombero y dos integrantes de la comunidad se extraviaran por cerca de una hora en medio de la densa humareda y la oscuridad. «Hay momentos en los que debemos tomar decisiones muy difíciles. Nos duele retirarnos mientras el incendio sigue avanzando, pero primero debemos proteger la vida de quienes están combatiendo las llamas. No podemos permitir que además del daño ambiental terminemos lamentando pérdidas humanas», afirmó el gobernador indígena.
Mientras tanto, las comunidades mantienen la esperanza de que en las próximas horas llegue el apoyo anunciado por la brigada forestal del norte del Tolima, así como equipos especializados que permitan contener una emergencia que amenaza con extenderse hacia nuevos sectores rurales del municipio.




