ColumnistasGustavo Álvarez Gardeazábal

OPCION DE PATRIA

Este fin de semana le trajo al país dos opciones de futuro,dos opciones de patria.

Dos líderes políticos de distinta concurrencia han coincidido en presentarle a los colombianos sendas maneras de entender el porvenir sin llegar ni a los extremos vengadores  ni a los atropellos legalizados, sino a buscar la unidad sobre la base de una sola realidad: la patria.

La primera de ellas se desenvuelve de la elección de Dilliam Francisca Toro como presidente del partido de la U. La segunda  se desprende de  la columna en El Tiempo de Germán Vargas Lleras  aceptando públicamente el perdón que las Farc le ofrecieron por haber intentado ( y casi lo consiguen) matarlo dos veces.

La escogencia de la exgobernadora del Valle aunque puede ser vista como el reconocimiento de su fuerza electoral, es antes que nada el deseo de jugar la opción del diálogo, de la verdadera unidad nacional, alrededor de la meta que nos debería aupar a todos por igual en la búsqueda de una   salida conjunta de la crisis en que nos va a dejar metidos la pandemia. Dilliam ha dado demostraciones de ser una política puente, que conserva relaciones personales con todos los jefes del espectro político, como lo hizo igualmente con los caimacanes politiqueros y los feudales señores vallecaucanos que trataron a toda costa de atajarla y terminaron siendo sus grandes colaboradores.

La aceptación de Vargas Lleras del perdón solicitado por las Farc, ya que han confesado que intentaron matarlo una y otra vez con par bombas, no solo demuestra que la reconciliación en Colombia es posible como parte de un gran acuerdo, sino que  debe ser la respuesta a la polarización que a punta de referendos quieren ahondar los garosos insaciables del poder estatal. Aceptar la versión de las Farc, pero pidiéndoles detalles para poder espantar la neblina que ambos actos de tan dolorosa magnitud crearon en  su momento ,contrasta con el evidente deseo económico que no han podido ocultar los ambiciosos  herederos de los que lamentablemente si pudieron asesinar y que les impide aceptar la verdad como principio de la nación unida hacia el futuro.

Ver renacer la esperanza de una gran coalición por la patria gracias a las buenas maneras de la nueva presidente de la U y de gestos como los de Vargas Lleras  de impedir que se sigan formando más grietas en el futuro de Colombia ,  no pueden confundirse y menospreciarse alegando las legítimas ambiciones que ellos dos y sus partidarios tengan de que una o el otro terminen asumiendo el mando de la obligante  reconstrucción nacional.

Más de Gustavo Alvarez Gardeazábal aquí

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *