ColumnistasNelson Germán Sánchez

Visión Tolima 2050

Óptica periodística Nelson Germán Sánchez Pérez –Gersan-

Alejándonos de fanatismo, cálculos políticos, electorales o acuerdos y desacuerdos con los gobiernos en turno, en hora buena y momentos claves para impulsar lo económico, lo social y el ánimo colectivo llega la construcción de la Visión Tolima 2050 que ya está en marcha en el marco del plan de desarrollo de la Gobernación del Tolima, a través de su Secretaría de Planeación y TIC. Para esa tarea se desarrolla una labor inicial de revisión de la Visión Tolima 2025 que fue trabajo colectivo del sector público, privado y ciudadanía. Una fase diagnóstica hoy, para en el año 2022 comenzar a construir los nuevos factores en la Visión Tolima 2050 con la metodología de escenarios prospectivos.

El nuevo documento busca retomar aquellas actividades que fueron planteados en la Visión 2025 e incorporar las nuevas tendencias mundiales en muchas áreas, para enfatizar el departamento hacia ese 2050, de la mano de sectores y ciudadanía en general, según ha explicado en secretario TIC, Juan Pablo García P., en reunión reciente.

Quienes participamos de las mesas en la construcción de la Visión 2025, recordamos que las apuestas importantes fueron agroindustria, turismo, logística y lo ambiental, que se espera sean retomadas para la Visión 2050 por parte de universidades, sectores económicos, gremios, asociaciones, opinadores, expertos, líderes cívicos, campesinos, representantes de lo oficial, público y político, que están siendo convocados. Pero quizá de lo más importante es la invitación a nuevos profesionales, empresarios, emprendedores y comerciantes, y con nuevos no me refiero solamente a jóvenes, que lo son muchos, si no a aquellos que han entendido que la construcción de futuro para el Tolima es tarea de todos.          

En cuatro etapas se ha dividido el nuevo proceso: Preparación, construcción, aprobación y divulgación con base en una hoja de ruta técnica, metodológica y procedimental, lo cual ojalá evite que aportes, ideas, iniciativas se vuelvan espumosas y gaseosas y más bien tengan plazos, costos y responsables, para que realmente sirva como herramienta de planeación a los futuros gobiernos del departamento del Tolima y su capital. Y no se convierta en un simple documento administrativo más. 

Por eso, como anillo al dedo caen los foros económicos que con memorias y ponencias se organizan por estos días y se han organizado en el pasado reciente, para aportar como insumos a la discusión temática de la Visión Tolima 2050. La idea no debe ser que de forma rígida y esquemática cada sector presente sus apuestas y punto, si no de construir en red para identificar los puntos comunes y unión en intereses colectivos que jalonen desarrollo, prosperidad, riqueza material y social al departamento. Una especie de legado sobre el cual caminar, ajustar y construir. Se trata de que se identifique, piense y construyan escenarios apuesta para el Tolima sobre los nuevos desafíos del país y del mundo.  Nuevos temas que deben volverse parte de la agenda de inversión pública y privada. 

No nos puede pasar como con la moribunda Visión Tolima 2025 que no se tornó en una verdadera carta de navegación y referente, y por el contrario muchas de sus premisas se quedaron en promesas, letra muerta, poco se avanzó y se hicieron demasiadas iniciativas pero poco terminativas sobre el territorio y su gente.  

Y como se trata de aportar, creo que a esta nueva Visión Tolima 2050, no debe quedársele por fuera pensar obras urgentes como la doble calzada Ibagué-Honda, un nuevo aeropuerto para carga, logística y turismo internacional o demoler este a retazos que hoy tenemos en Ibagué; qué hacer con el Cañón del Combeima, así como crear un centro de pensamiento, investigación, innovación, ciencia y tecnología real y acorde con las necesidades de la región, el país y el mundo. Y, por ejemplo, preguntarnos entre todos ¿qué haremos y si lo haremos? frente a la robótica, la electrónica, biomedicina, bioética, mecatrónica, producción alimentaria limpia y a bajo costo, valor agregado a nuestros commodities, protección del agua y el medio ambiente, creación y desarrollo de ofertas culturales, recreación, experiencias de vida (turismo) y del deporte. Igual que el cómo superar el retraso en infraestructura, bilingüismo y las brechas económicas al interior de Ibagué y de Ibagué con respecto a los otros municipios. 

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