ColumnistasGustavo Álvarez Gardeazábal

38.819.901 podemos votar o abstenernos

Crónica 353 de Gardeazabal

La Registraduría le ha informado a los colombianos que  casi 39 millones de ciudadanos  estamos habilitados para votar. Si hubiese algún grupo que liderara a este país con ideas o propuestas atractivas que  nos dieran la esperanza de que esta farsa democrática   se fuera a venir al suelo el 13 de marzo, hoy no estaría  tratando de analizar el sancocho en donde hemos caído ni insistiendo en que votar ese día es legitimar tontamente una república constitucional pero inviable, sino  que estaría patrocinando la presencia en las urnas.

Pero como estoy fundamentado en una verdad irrebatible, la de que el corrompido   proceso electoral colombiano se ha generalizado en  la aplicación acelerada de  los métodos  sinvergüenzas que la exsenadora barranquillera le contó a la Corte Suprema que ella aplicó y sus congéneres también, comprando y vendiendo votos, tengo que volver a insistir en que usemos una de  las herramientas de la democracia que los griegos nos legaron: la abstención.

Dado que el voto puede ser a favor de alguno de los candidatos que aspira a elegirse como  congresista o depositado pendéjamente en blanco  para  hacer ver que legitimamos la elección, solo nos queda una opción de  peso , la de ejercer el repudio a esa cochinada absteniéndonos  de ir a  votar. Si ese 13 de marzo no votamos ni la mitad de los 39 millones que podemos hacerlo, estaremos no solo rechazando el estado de cosas que han propiciado que se instaure una falsa democracia en Colombia.

Estaremos iniciando la destrucción de un sistema en donde en vez de partidos políticos existen cooperativas de contratistas y en vez de congresistas hay manipuladores de contratos pagaderos con la plata de nuestros impuestos. Todo voto en blanco o a favor de cualquier candidato al Congreso ese día legitima la vagabundería en que volvieron la representación parlamentaria .Pero sobre todo, es una tácita aceptación de que aunque sabemos que los votos se compran y se venden ya no solo en la Costa Atlántica ( de donde llegó esa costumbre) sino en todo el país, votar termina siendo un apoyo a las asquerosidad .

Acepto que toda abstención es apenas un granito de arena para hacerle sentir a las cooperativas de contratistas que ellos no representan a la ciudadanía sino a quienes les financian su elección para poder acomodar partidas presupuestales que permitan más y más contratos. Pero es un granito que puede ser un montón. Entiendo que así no voten sino los 12 millones adquiribles en el mercado electoral, los que queden estarán elegidos. Pero  si hay 27 millones de abstencionistas ( el 70% del electorado) deslegitimando esa elección, no votando, se habrá abierto la brecha  para que más temprano que tarde lleguen desde la calle quienes se atrevan a renovar de verdad la  podrida estructura en que se sostiene la república.

Gustavo Alvarez Gardeazábal

El Porce febrero 15 del 2022

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