NacionalNoticias

Precio del arroz: entre acuerdos oficiales y el clamor de los productores por justicia económica

la resolución oficializa la propuesta que se venía trabajando entre Fedearroz y la industria, donde se fijó el precio en 183 mil pesos para regiones como Saldaña, Espinal, Purificación y Prado, y en 185 mil para Ibagué.

La cadena arrocera, una de las más importantes para la seguridad alimentaria de Colombia, atraviesa un momento decisivo tras la resolución 65722 de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), que avaló los acuerdos alcanzados entre la industria y los productores para la fijación de precios. Sin embargo, detrás de este anuncio que, en apariencia, genera tranquilidad, persisten las dudas y la desconfianza de un sector que durante años ha cargado con pérdidas millonarias y que exige un precio realmente justo frente a los altos costos de producción.

El secretario de Desarrollo Agropecuario del Tolima, Fernando Borja, explicó que la resolución oficializa la propuesta que se venía trabajando entre Fedearroz y la industria, donde se fijó el precio en 183 mil pesos para regiones como Saldaña, Espinal, Purificación y Prado, y en 185 mil para Ibagué.

“Lo que se ve es que de pronto hay un equilibrio entre los precios de venta y los costos de producción. Hay una buena voluntad, unas posibilidades de acuerdo, y lo que queremos es que se logre mejorar las condiciones para los arroceros que venían teniendo unas pérdidas muy grandes”, señaló.

Noticias relacionadas: «30 ministros de agricultura y 35 años pidiendo lo mismo»: Gerente de Fedearroz sobre crisis arrocera – Don Tamalio

Pese a ello, la sensación que queda en el campo es que el precio sigue lejos de las expectativas. Muchos productores habían reclamado que el valor mínimo debía acercarse a los 198 mil pesos por carga, como lo propuso inicialmente el Gobierno Nacional, para equilibrar las cuentas frente al aumento en insumos, fertilizantes y transporte. El temor de los campesinos es que el nuevo precio apenas sirva para paliar momentáneamente las tensiones, sin resolver el fondo del problema: la inviabilidad económica de cultivar arroz bajo condiciones de mercado desiguales.

Desde el Gobierno, la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, defendió la medida, asegurando que se trata de “una excepción en materia de libre competencia que busca garantizar la estabilidad económica del sector”.

Para la funcionaria, este mecanismo permitirá asegurar ingresos mínimos a los productores y proteger la base de la seguridad alimentaria. Carvajalino recordó que el arroz es un alimento esencial en la dieta de los colombianos, especialmente de las poblaciones más vulnerables, y que este acuerdo apunta a que las familias sigan teniendo acceso a un producto de calidad a un precio justo.

Por su parte, la superintendente de Industria y Comercio, Cielo Rusinque, resaltó que el acuerdo es producto del diálogo entre privados, tanto productores como representantes de la industria, y que no obliga a quienes no quieran adherirse. Subrayó que la entidad pidió precisiones sobre aspectos sensibles como el manejo del arroz partido y los criterios de calidad, con el fin de que en 2026 se logre una cosecha más tranquila y competitiva. “Lo más importante es que los colombianos sigan recibiendo en su casa un arroz de calidad y a un precio justo”, afirmó.

Le puede interesar: Fedearroz advierte sobre incertidumbre entre productores: industria no define compra al precio mínimo – Don Tamalio

No obstante, en el Tolima, epicentro de la producción arrocera, las reacciones se dividen. Mientras algunos sectores ven el acuerdo como un alivio temporal, otros lo interpretan como una decisión que, aunque pactada en mesas de negociación, sigue inclinada hacia la industria, dejando a los campesinos con márgenes mínimos de ganancia. Para muchos, se trata de una “paz armada” en la que, aunque los paros se suspenden, la inconformidad sigue latente y podría resurgir en la próxima cosecha si las condiciones no mejoran sustancialmente.

El acuerdo entre Fedearroz e Induarroz, respaldado por la SIC, constituye sin duda un avance institucional en la búsqueda de estabilidad. Pero la verdadera prueba estará en el terreno, en las cuentas de los pequeños y medianos productores que día a día ven cómo sus costos suben mientras sus ingresos apenas alcanzan a cubrir lo básico.

Deja tu opinion

  • https://cloudstream2036.conectarhosting.com:7357/stream?type=http&nocache=14
  • Programación musical