
Eduardo Méndez asegura que intentó ayudar a una joven con problemas de consumo de drogas y apoyar económicamente a una bebé de seis meses. Hoy, dice estar viviendo un infierno luego de que en redes sociales empezaran a circular publicaciones falsas que lo señalan como presunto responsable del caso de la pequeña Mía Kathaleya Ramírez López, hecho que conmociona a El Espinal y al Tolima.
Con miedo, indignación y bajo constantes amenazas, Eduardo Méndez decidió presentarse voluntariamente ante las autoridades para desmentir las acusaciones que, desde hace varios días, circulan en Facebook y otras plataformas digitales.
En las publicaciones, compartidas cientos de veces, aparecen fotografías de dos personas señaladas erróneamente como responsables del caso de la bebé Mía Kathaleya Ramírez. Según Méndez, la situación se salió de control al punto de recibir llamadas intimidantes y agresiones verbales en plena vía pública.
“Usted es el violador, desgraciado, asesino”, le gritó una mujer cuando llegaba a las instalaciones del Distrito de Policía de El Espinal, relató el hombre.
Méndez reconoció haber tenido una relación sentimental con la madre de la menor, pero aseguró que dicha relación terminó hace tiempo, luego de que ella decidiera irse con el padre biológico de la bebé.
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Según la versión entregada, durante el tiempo que convivieron, Eduardo intentó ayudarla a salir del consumo de sustancias estupefacientes e incluso apoyó económicamente a la niña para que no le faltara nada. Sin embargo, afirma que no logró apartarla de ese entorno y finalmente ella abandonó el lugar para huir con el padre de la bebé.
Ahora, mientras el caso sigue siendo materia de investigación por parte de las autoridades, Eduardo sostiene que fue víctima de una “condena pública” impulsada por publicaciones falsas y sin verificación.
El hombre llegó hasta el Distrito de Policía para dejar constancia formal de que no tiene relación con los hechos investigados y anunció acciones legales contra quienes difundieron su imagen y lo acusaron públicamente sin pruebas.
La situación también afectó a Katherine Guerrero y su esposo, quienes igualmente fueron señalados en redes sociales como supuestos implicados. Ambos denunciaron haber sido víctimas de injuria y calumnia tras la viralización de información falsa.
El caso volvió a abrir el debate sobre la responsabilidad en redes sociales y el peligro de compartir publicaciones sin confirmación oficial, especialmente en hechos tan delicados y sensibles para la comunidad.
Mientras tanto, las autoridades continúan adelantando las investigaciones para esclarecer la muerte de la pequeña Mía Kathaleya Ramírez y dar con los verdaderos responsables.





