
La violencia política de género en el Tolima se mantiene como una de las principales preocupaciones en el escenario público regional. Un reciente informe de la Misión de Observación Electoral (MOE) advierte que, entre el 1 de enero y el 30 de abril de 2026, se han registrado múltiples casos de agresiones contra mujeres que ejercen liderazgo político en el departamento.
El documento pone en evidencia un patrón que, según la MOE, trasciende el debate democrático y se expresa en ataques sistemáticos a través de redes sociales, señalamientos personales, injurias y la exposición de la vida privada de las funcionarias, lo que ha generado preocupación sobre las condiciones en las que las mujeres ejercen cargos de elección popular.
En ese contexto, la alcaldesa de Flandes, Ana Judith Gamboa, se pronunció sobre lo que considera un deterioro en las garantías para la participación política femenina y un aumento de la presión social y digital sobre las mujeres en cargos públicos.
«Creo que el bajo porcentaje de mujeres que hoy no quieren participar en la política, pues es debido a eso, a la violencia a la que somos sometidas, porque desafortunada o afortunadamente las mujeres somos muy nobles, tenemos un corazón muy noble, sensibles, y no todas tienen el carácter y la sabiduría para aguantar señalamientos, críticas, injurias, calumnias, y por supuesto, pues tan bajo que muchas veces hasta con la vida privada, y creo que la vida privada es eso, el hecho de que uno haga política no significa que la vida privada tenga que someterse al escarnio público», señaló la mandataria.
Gamboa también advirtió que este tipo de dinámicas está generando un efecto desmotivador en las mujeres que consideran participar en política, especialmente en los territorios, donde la exposición es más dura y constante, y termina convirtiéndose en un escenario de presión que muchas veces busca desgastar el liderazgo femenino.
«Lo único que quieren es apagar nuestra luz y las mujeres somos luz, las mujeres somos esperanza. No tengan miedo, participen en política y entreguen su corazón para transformar esas comunidades que necesitan más mujeres en los cargos de poder», manifestó la alcaldesa.
Además, la mandataria insistió en que el ejercicio político debe centrarse en la gestión pública y no en aspectos personales de quienes ocupan cargos de elección, al considerar que la vida privada debe permanecer al margen del debate público. Razón por la cual ha decidido limitar su exposición en los espacios digitales, ante lo que describe como un ambiente de hostigamiento constante.
“Yo desde el inicio de esta gran bendición que Dios me permitió tener como alcaldesa tomé la decisión de no mirar redes, no escuchar emisoras y no dar explicaciones sobre lo que se dice en esos espacios, precisamente para no desviarme de los objetivos de gobierno y poder concentrarme en el cumplimiento de las metas que le debemos a la comunidad”, afirmó.
Finalmente, la alcaldesa envió un mensaje a las mujeres que están pensando en entrar a la política o que ya hacen parte de ella, insistiendo en que, pese al ambiente adverso, no deben desistir de sus liderazgos ni permitir que los ataques frenen su participación en los espacios de poder.
«Las mujeres estamos hechas de valentía, de fortaleza, que las mujeres somos sabias, que las mujeres nos dedicamos de corazón a sacar adelante cada una de esas metas que proyectamos con las comunidades, porque entendemos que de esas metas depende la transformación», enfatizó.




