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Vivió para contar su historia luego de haber recibido disparo en el vientre a los 7 meses de embarazo

Autoridades capturaron a su agresor.

Rangelwis Casas. A quien se le puede olvidar ese particular nombre y menos después de que conozca la experiencia por la que tuvo que pasar.

Es una mujer joven y sencilla, sin experiencia en las cosas del amor, pero se enamoró de un hombre mucho mayor que ella, lo conoció cuando él tenía 52 años aproximadamente.

Al principio Rangelwis, toleró los celos, le parecían normal de una pareja que se ama; sin embargo, su compañero se fue tornando más agresivo y posesivo, los celos eran incontrolables. La mujer aun así decidió hacer su hogar con este maltratador.

Al poco tiempo, los agravios eran más evidentes, en repetidas oportunidades le aseguraban que ella estaba sola en el mundo, que su familia no la quería y que no podía contar con ellos, que jamás podrían brindarle la vida que ella necesita; la alejó de su madre, de su familia y amigos, ella, ante los maltratos, realmente empezó a creer que estaba sola en mundo y que solo podía tener una vida al lado de quien en ese momento era su compañero sentimental.

La mujer quedo en embarazo y sumado a ello se enteró que su pareja le era infiel, los maltratos y el engaño la hicieron tomar la decisión de abandonarlo, levantó el teléfono y después de mucho tiempo llamó a su madre. Su familia la recibió con los brazos abiertos y pensó que todo había terminado allí.

En ese momento su vida se convirtió en un calvario, la seguía, la amenazaba, le aseguraba que se iba a matar si ella no volvía a su lado, la última vez que lo vio estaba apunto de subirse a una buseta que la llevaba a su trabajo y jalándola del cabello la bajó del vehículo y la arrastró por el suelo.

Quienes la auxiliaron en ese momento le pedían que lo denunciara; pero ella en un acto de nobleza, tuvo compasión de su agresor y no puso la queja ante las autoridades. Durante 10 días estuvo tranquila, no recibió llamadas, no recibió mensajes, su exesposo ya no la esperaba en las esquinas, sintió que su vida sería normal.

Con los siete meses de gestación cumplidos, la joven fue a la ciudad de Bogotá a realizarse unos exámenes de rutina por su estado de gravidez.  Recibió un amable mensaje de Whatsapp, era él, ella resolvió decirle que se encontraba en una ecografía y que se dirigía a su trabajo, a los pocos minutos el hombre apareció en el lugar ofreciéndose a llevarla en su automóvil al trabajo, ella se negó, pero el insistió tanto que ella accedió antes de hacerlo enojar y salir de sus casillas.

Tomó rumbo al municipio de Mosquera, antes del peaje decidió evadir el cobro por el barrio Planadas Mosquera, durante el camino le reprochaba, según él, ella era la culpable de los maltratos, era quien provocaba sus malas reacciones, le decía que la amaba y volvía a maltratarla de manera verbal.

Al llegar a un cultivo de hortalizas, el agresor insistió una vez más en que regresara a su lado, ante la negativa de la dama, sacó un arma de fuego y disparó directamente al vientre de Rangelwis. Por cosas de Dios, del destino o de la suerte, como quiera llamarlo, el disparo le ocasionó una herida leve y rebotó en su abdomen como si la bala fuera de goma. Ella se le abalanzó a quitarle el arma, ante los gritos de la desesperaba mujer, el agresor guardó el arma, ante el desespero le dijo que si volvería a su lado pero que debía llegar al trabajo o perdería el empleo. Lo convenció que al día siguiente, ella sacaría sus cosas y que la esperara en un lugar que pactaron.

En el recorrido de camino a su trabajo, la mujer no volvió a hablar, su compañero sentimental solo le repetía que no podía decirle a nadie, que no podía denunciarlo ante las autoridades porque de lo contrario se suicidaría, la mataría, le quitaría al bebé y muchas amenazas más.

Al llegar al lugar, se bajó y se desplomó una vez estuvo segura. Fue llevada de urgencia a una Clínica de Bogotá, de inmediato lo denunció, jamás olvidará el 03 de marzo de 2020.

Durante el último año, Rangelwis ha vivido en la zozobra, ha cambiado tres veces de municipio de residencia evitando a su agresor, el trauma ocasionado por su expareja hasta hoy tiene fin, el hombre fue capturado por parte de las autoridades y puesto en detención intramural, bajo los delitos de intento de feminicidio.

La mujer continúa en tratamiento para tratar de superar el temor que le dejó su agresor.

 

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