El Protagonista

Columna de Opinión por: Fernando Andrés Guzmán
En la primera columna de opinión de SOMOS “La generación de la esperanza” les contamos como en el amanecer del año 2017 la comunidad se pronunció y la juventud despertó entorno al sentir de la tierra, para lograr años más adelante – 2032 – que los sueños de sus gentes se hicieran realidad en un ambiente tranquilo y en paz.
Pues bien, en esta ocasión les traemos el sentir de la gente, ese sentir que los llevó al despertar y buscar incansablemente un mejor futuro.
Señala El Protagonista:
“Y pensar que hace pocos años nuestra gente se perdía en la desesperanza, la resignación, la desidia y la desazón. Herencia de generaciones que a pesar de las buenas intenciones no lograron sacarnos del atraso, en donde las oportunidades eran una ilusión y el camino al éxito exigía en algún momento “aprovechar la papaya” como esencia del irrespeto social.
Los de afuera eran adorados inexplicablemente y quienes tenían la osadía de creer, debían enfrentarse a presiones, prejuicios y complejos sociales, llevándolos a la resignación, el conformismo y la falsa aceptación de un pueblo donde la envidia, el individualismo y la ambición rondaban cada esquina, dibujando un panorama incierto y oscuro.
Así, la mejor salida ante ese indescifrable panorama, parecía ser huir y buscar oportunidades en culturas ajenas en donde el talento heredado de nuestros ancestros y el ingenio forjado en una cuna artística y musical de una comunidad multicultural, eje central de toda una Nación, si eran valorados y en donde además nos destacábamos entre los mejores.
Fueron tiempos difíciles de jóvenes visionando sueños truncados; adultos asfixiados por el día a día, abuelos insatisfechos, emprendedores frustrados, profesionales desempleados, luchadores coartados dentro de una región agonizante. Región que había sido liderada sin visión de progreso del territorio, por quienes sí la tuvieron toda para llenar sus bolsillos y sus arcas personales, aquellos a quienes luego les arrebatamos una tierra sin esperanza y futuro, para comenzar a construir de nuevo.
Tiempos donde se despreciaba a los irreverentes sociales y atrevidos para evidenciar dominancia de jóvenes que se convertían en potenciales enemigos o contradictores. Historias de vida que reflejaban en una cruz a cuestas que no permitía levantar la cabeza y divisar otros horizontes”.
Así, del seno de nuestra comunidad surgió nuestro protagonista. Quien se preguntaba: cómo impulsar nuestra región, nuestra tierra a un mundo más amable, más equitativo y con oportunidades?
Continuará….



