
La zona de Payandé es la que más se encuentra en emergencia debido a la falta del vital líquido, por lo que el alcalde de San Luis, Guillermo Ignacio Alvira, tuvo que declarar la calamidad pública.
Cerca de 1.500 familias de esta región estarían afectadas, pese a que la administración municipal, ha llevado durante varios días a las casas y veredas, el suministro de agua a través de carrotantes, lo cual ha resultado insuficiente.
El desabastecimiento de agua en San Luis es una problemática que se incrementa debido a las altas temperaturas de los últimos días, las cuales han llegado a registrar entre 38 y 40 grados centígrados.
“La parte más crítica de San Luis es el sector de Payandé. A este corregimiento le suministran agua tres quebradas: una de ellas se secó, la segunda está a punto de secarse y la tercera es la única que nos está suministrando la mitad de lo que debería suministrar”, expresó Guillermo Ignacio Alvira, alcalde de San Luis.
La problemática incluso empieza a afectar económicamente a las personas que viven de los diferentes cultivos de la región. Hasta el momento el gobierno departamental, no se ha manifestado cómo ayudará a las familias perjudicadas en la población.
El mandatario local, ha gestionado recursos y ayudas ante la Gobernación, la Unidad para la Gestión del Riesgo y Cortolima.




