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Pírrico, colocar, accesible

¡Bienvenidos a un nuevo capítulo de Cuidemos nuestro idioma!

 

Con mucha frecuencia escuchamos frases como esta: la diferencia entre los dos candidatos fue pírrica, o, por un precio pírrico compró un objeto. Este es un uso equivocado del adjetivo pírrico. Este se refiere al triunfo o victoria obtenida con más daño para el vencedor que para el vencido. Es decir, algo conseguido con mucho trabajo y esfuerzo, pero con muy poco margen. Dicho de otra manera, algo que salió muy costoso en proporción a todo el desgaste realizado. Entonces no diga mi sueldo es pírrico, diga mi sueldo es muy poco o escaso. Pírrico es otra cosa.

Antes de seguir aclaremos un término, un barbarismo es una incorrección lingüística consistente en escribir o pronunciar mal las palabras o emplear vocablos inadecuados. Veamos unos casos de barbarismos:

Accesible: que permite entrada, llegada, acercamiento o comunicación; de fácil trato, de fácil comprensión, inteligible. Ejemplo: esa persona es accesible en su trato; el tema explicado es claro y accesible; o el discurso dado fue muy accesible.

Existe otra palabra similar. Asequible. Algo que se puede obtener, conseguirse o alcanzarse. Ejemplo. Es una victoria asequible. En la notaria ese papel es asequible. Por lo tanto, es un barbarismo mezclar las dos y decir acsequible. Esta palabra no existe en el idioma castellano. De acuerdo con lo que vaya a expresar diga accesible o asequible pero nunca acsequible.

Otro barbarismo es decir direccionar. Dirección es la acción y el efecto de dirigir, es marcar un camino, un rumbo o la tendencia de algo hacia sus fines. Dirigir es un verbo y de este, equivocadamente, queremos inventar el adjetivo direccionar. Este es un barbarismo. Direccionar no existe. Diga dirigir, dar rumbo o dar dirección…

Por último, el verbo colocar se refiere a poner a algo a alguien en su debido sitio o lugar. Invertir dinero, acomodar en su sitio a alguien. Pero por el miedo infundado a utilizar de forma correcta el verbo poner, escuchamos verdaderos barbarismos como, me coloqué nervioso, que coloqué colorado… Diga se puso nervioso, se puso o me puse colorado, pero nunca me coloqué sudoroso…

Recuerde es incorrecto decir detrás mío. Lo correcto es decir detrás de mí. Nunca diga ni escriba veintiún personas. Lo correcto es veintiuna personas. No diga exena como si se escribiera con equis. La palabra es escena escrita con ese y con ce. No es exena sino escena.

Les habló el médico cirujano, especialista en medicina neuralterapéutica, Dr. Agustin Angarita, nos encontraremos en el próximo capítulo. Sígame en las redes @dragustinangarita

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